Babá Yagá pata de hueso

Continuación de ¡Aquí huele a carne rusa!

El origen de Rusia como nación ha sido siempre un tema controvertido, es un país muy grande y siempre fue habitado por numerosos pueblos. Principalmente dos de ellos son los que impulsaron su nacimiento y sus señas de identidad,  Eslavos y Varegos. 

Según la “Crónica de los tiempos pasados”, escrita por Néstor en el siglo XII, los llamados varegos eran de origen vikingo y se instalaron en el Báltico oriental, Rusia y los territorios del sur. Se dedicaban al comercio y a la piratearía . Navegaban a  través de los ríos y alcanzaron el Mar Negro, el mar Caspio y llegaron a Constantinopla y Bagdad.  Su nombre proviene del nórdico antiguo Væringjar, que significa ‘promesa, palabra de honor’.

El problema y la discusión eterna nace del propio término Varegos. La palabra era utilizada por  eslavos y bizantinos para nombrar a otras tribus y no sólo a los escandinavos. Al igual que para los romanos todos aquellos que vivían al norte del imperio eran conocidos como bárbaros, en eslavo antiguo todos los “extranjeros europeos” eran varegos (escandinavos, germanos, normandos, godos, etc.). Posteriormente, en ruso antiguo ocurre algo parecido y se mantiene el concepto con el gentilicio alemanes, un adjetivo que deriva de Nemetz (los que no hablan) y que se utilizaba para definir a todos aquellos que no hablaban ruso, la palabra no define a una etnia o una región geográfica. Un mismo gentilicio y un mismo concepto que aún pervive en el ruso moderno.

Los varegos constituyen el primer pueblo mencionado en la Crónica de Néstor que exigió por el año 859 el pago de tributos a las tribus eslavas y fino-ugrias del centro y norte de la actual Rusia europea. En el año 862  estas tribus se unieron y se rebelaron contra ellos. Una unión que no duró demasiado y pronto empezaron los conflictos territoriales,  para acabar con estas discusiones y poner un poquito de orden invitaron a los nórdicos a gobernar. Eligieron para ello a una familia de Varegos, dirigidos por Riúrik y sus hermanos Sineús y Trúvor que se asentaron en las ciudadades de Nóvgorod, Beloozero e Izborsk respectivamente. A la muerte de sus hermanos, Rúrik dominó la región como único caudillo. Nació así la antigua Rus gobernada por la dinastía Riurka. Durante varios siglos este territorio  sufrirá divisiones y unificaciones, cambios de capitalidad y presiones de tribus vecinas como los jázaros, pechenegos y mongoles.

Sus habitantes fueron  llamados Rus o Rhos, según algunos por el color rubio oscuro rojizo de sus cabellos y el color de piel distinto al de las tribus escandinavas y según otros el nombre deriva de la palabra “remeros” por su forma de desplazarse a través de los ríos. Siglos que traerán también cambios religiosos, los eslavos abandonan el paganismo abrazando el cristianismo poco antes del gran Cisma de Occidente en el que se separa el catolicismo de la ortodoxia. Momentos clave en los que se conforma la unidad y la identidad nacional basada en el idioma y la religión.

Esta teoria se conoce con el nombre de normanista (Normando) y en contraposición historiadores rusos del siglo XVIII como M.V.  Lomonosovy V.N. Tatishchev, argumentaron que Rurik y los varegos eran  eslavos del Báltico que se asociaron con los eslavos orientales por tener una cultura y una lengua común. Los partidarios de esta posición se llaman antinormanistas. M. V. Lomonósov argumentaba que el término «varegos» se refería  a todos los navegantes de mar y río, comerciantes y piratas, independientemente de su origen.

La teoría normanista tomó fuerza en tiempos de Pedro I durante la confrontación entre Suecia y Rusia justificando así las aspiraciones de los escandinavos. Con la aparición del Imperio Ruso en la política europea como fuerte potencia regional, los países occidentales apoyaron esta idea de manera inmediata. La génesis del país argumentaba aspiraciones nacionalistas y territoriales de uno y otro lado de sus fronteras.

Historiadores y lingüistas se dedican a buscar “pruebas” de ambas teorías y entre otras fuentes se recurre al folclore popular. Comienzan  las recopilaciones de cuentos, relatos tradicionales y el análisis de sus principales protagonistas.

A través del estudio de  la obra de Herodoto, se investiga la antigua cultura escita donde los sacedortes jugaban un importante papel político en la sociedad. Recibían  el don de la profecía directamente de la diosa Argimpasa. Utilizaban trozos de corteza de tilo para adivinar el futuro y se vestían con ropas de mujer, lo que Heródoto considera que se reflejaba en su nombre ena-rei (hombre-mujer). La diosa, por sus atributos,  se comparó con Afrodita o  Istar. Por influencia de las tribus protoeslavas , y según folcloristas más modernos la diosa pasó a llamarse Yaginya. Se representaba como una mujer hermosa, amable y sabia que mostraba a las personas el camino correcto y  sus pies tenían forma de serpiente. Esta es una de las teorías que justifica el nombre de Yagá en nuestra amiga y su pierna de hueso como una reminiscencia de los pies de serpiente de la diosa. Una diosa de la fertilidad que evoluciona a anciana con pata de hueso para evitar la censura religiosa y que ayuda al héroe del cuento a resolver el problema a modo de guía espiritual. Pero probablemente sea la explicación más simplista y superficial de la personalidad de nuestra amiga. Como todo en Rusia, hay que profundizar para encontrar un significado mucho más complejo y escondido.

Decenas de trabajos se han realizado a lo largo de la historia sobre las teorías normanistas durante los últimos 300 años. Teorías en las que se han fundamentado diferentes conflictos políticos y nacionalistas tanto durante el Imperio ruso como en la época soviética. El nazismo se apoyó en el normanismo para argumentar el  Generalplan Ost, y la limpieza étnica en los territorios ocupados durante la Gran Guerra Patria,  al calificar a los eslavos de ser una subespecie indigna incapaz de gobernarse a si mismos, fomentando a la vez las rivalidades interétnicas.

Desde principios del siglo XX  fueron encontrándose más documentos de “corteza de abedul” en diferentes regiones de Rusia que sustentaban la teoría antinormanista, entre ellos el llamado libro de Veles. Palabras que ayudan a una nueva interpretación de nuestra peculiar amiga.

…Y Veles y Yagina se asentaron en las fronteras de los Mundos, y desde su casa se extendieron las raíces de todas las plantas en la tierra, y todos los ríos fluyeron.

Antes del comienzo de nuestra era,  en los tiempos antiguos y oscuros, reinaban  la molestia y la enemistad. Yaguina se esforzó por llevar a su morada tantos huérfanos del clan como fuera posible y allí les enseñó el conocimiento que ella misma poseía. La diosa hizo todo lo posible para que sus hijos no se vieran afectados por la ignorancia de la nueva era del tiempo.

El dios Veles  fue venerado en el norte como el Dios de la Sabiduría y la Magia, Además, es el santo patrón de los viajeros y es considerado un Dios que otorga riqueza y prosperidad. Veles es uno de los dioses más poderosos, ambiguos y misteriosos del panteón eslavo, gobernante de los Tres Mundos,  Dios Oscuro nacido de la Luz. Veles premiaba a las personas que tenían rasgos similares a su carácter. (curiosidad, mente analítica, intuición, creación, lógica y fuerza de la mente)

Mikhail V. Lomonósov en 1755 dentro de su obra “La Gramática rusa” realiza una comparativa entre los diferentes personajes de los cuentos tradicionales y las mitologías antiguas.  En su clasificación menciona como una importante figura de la tradición eslava de carácter único y sin equivalencia con otras culturas a  Babá Yagá.

Las característica principal de nuestra amiga es la ambigüedad. Al igual que los antiguos sacedortes ¿es un hombre vestido de mujer? ¿Es el dios Veles disfrazado? o acaso esa ambigüedad nace de la complejidad del propio personaje. Ella es Veles y Yaguina. Su pata de hueso no solo es una reminiscencia de los pies de serpiente de la antigua diosa, es más bien el símbolo de la dualidad. Su parte masculina, representada en su pata de hueso nos recuerda el poder de Veles. Babá Yagá está viva pero su pierna hace mucho tiempo que dejó de estarlo. El futuro del héroe está en sus manos y ayudará con su magia a aquellos que se le parecen. Poseedora de las aguas de la vida y de la muerte, decidirá el destino del héroe. Sólo ella, que deambula libremente de un lado a otro en el Triglav, puede decidir en que mundo debe permanecer definitivamente el protagonista.

El lado “femenino “de Babá Yagá añade más complejidad al personaje. En el se concentran los atributos de la Diosa, y por tanto representa las 3 edades o etapas de la vida de la mujer. Puede ser la doncella y mostrar un carácter infantil; travieso, caprichoso y juguetón. En otros momentos  es la Madre, creadora de vida y protectora de sus hijos. Habitualmente se presenta como la anciana, la mujer que ha pasado ya por todas las etapas alcanzando la sabiduría.  Su papel en la vida y en los cuentos, transmitir dichos conocimientos y  tradiciones para que no se pierdan a las generaciones venideras. En sus encuentros con el héroe, primero juega como una niña, luego entrega algún regalo a modo de protección y ayuda a la consecución del reto a  su “hijo” y  por último su sabiduría se transmite a través del éxito de la misión.

Su nombre, al igual que el de la antigua Yaguina proviene del verbo antiguo Yagat (ягать)que aunque a veces se traduce por ladrar, más bien significa gritar, bueno en español diríamos berrear, aunque realmente hace referencia a los gritos y ruidos que hace una mujer en el momento del parto. Nuestra protagonista de los cuentos utiliza un tono muy alto para dirigirse a la gente, algo que no es nada habitual entre los habitantes de los bosques. Con su manera de hablar vuelve a recordarnos el papel principal del personaje de Diosa Madre. Su boca también tiene peculiaridades,  se la representa con dientes de acero,  pues ella es una devoradora de “carne” o más bien de todos aquellos que vienen a perturbar su paz y su modo de vida. Ella se come a los niños que se portan mal, bien cocinados en el horno, sobre todo a aquellos “niños” que no puede identificar como propios o parecidos a ella.  Después de devorar su carne conserva sus huesos a modo de trofeo. Con la otra parte de su nombre vuelve, como todo en ella a jugar con la ambigüedad y el doble sentido. Babá  es una palabra antigua que puede entenderse como una abreviatura de Babka, cuyo significado es anciana de una manera respetuosa y que incluso podemos decir que es la forma más cariñosa para dirigirse a una mujer mayor sin llamarla abuela. Pero también ha derivado en la palabra “Baba” una manera que tienen los hombres para referirse a cualquier mujer tenga la edad que tenga de una manera algo vulgar y despectiva.

Vladímir el Grande utilizó el cristianismo y la unidad cultural para unificar y fortalecer la Rus,  para que sobreviviera y perdurara como nación entre los países vecinas. En tiempos de esa doble fe que se vivió y con el mismo fin  de mantener la unidad entre las diferentes tribus, el paganismo hizo exactamente lo mismo. Unificó en un solo personaje las características principales de diferentes dioses, de sus rituales y sus mitos y lo escondió en lo más profundo de los bosques que siempre han protegido y alimentado a los habitantes de las estepas. Allí entre los árboles sagrados y donde siempre ha estado,  vive la madre de la tribu. Aquella que transmite la verdad del mundo y su creación, la que reconoce y protege a sus hijos, la que enseña el comportamiento y los valores que todo buen ruso debe cumplir. ” Remando”  como los antiguos habitantes de los bosques surca los cielos del país demostrando al mundo su origen y quien es, pregonándolo a gritos a los cuatro vientos. Ella, en su peculiar casa del bosque, vive como una mujer anciana y sabia. Su aparente maldad demuestra que siempre está dispuesta a enfrentarse al  que venga a perturbar su paz. Si es necesario devorará a todo aquel que no pueda identificar como suyo a través de su poderosa nariz y guardará sus huesos. Hace lo que le da la gana y mantiene su independencia. Ella es una mujer de piel rojiza y cabellos rubios oscuros que no tiene ni ha tenido nunca la necesidad de que alguien ajeno venga a gobernarla y decirle lo que debe o no debe hacer.

¿Babá Yagá quien es? ¿una bruja? ¿una diosa? ¿una mujer? ¿una tribu? porque a mi me parece más la ¡Madre Patria de una nación!. Bueno,  esa es mi libre interpretación.

Continua en Una casa sobre patas de gallina

 

Publicado por birioska

blog sobre cultura rusa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: