En busca del alma rusa

Cuando evocamos paisajes con nieves perpetuas, bosques  impenetrables, lagos y grandes ríos pensamos en Rusia. Los más aventureros   pueden verse atravesando sus inmensas llanuras sentados bien tapaditos con mantas sobre veloces trineos tirados por briosos corceles atravesando la estepa.

El trineo en cuestión tirado por 3 caballos se llama Troika y dependiendo de la personalidad del que imagina soñará con un paseo romántico, con una misión ´secreta para salvar al Zar o con poner tierra de por medio para no ser apresado, por ejemplo.

El romanticismo de la literatura  del siglo XIX es el responsable principal de esta imagen. El cine la ha dado vida hasta convertirse en uno de los estereotipos de Rusia. Sin embargo, el mayor de todos esos estereotipos no es una imagen es un concepto que nace de la propia literatura, el “alma rusa”.

“Alma rusa” un concepto demasiado abstracto para ser definido con facilidad. ¿Tiene que ver con el carácter de los rusos? ¿con sus sentimientos? ¿con su manera de entender la vida?

A medio camino entre la filosofía y la literatura el término es creado y alimentado sobre todo por los grandes; N.V. Gógol, L.N.Tolstoi y F.M.Dostoyevski . A través de sus personajes intentaron desgranar las particularidades del país y de sus gentes. A.S. Pushkin inició la costumbre de inspirarse en las fuentes de la tradición y la imaginación popular. Creó unos personajes cargados de sentimiento en escenarios históricos reales. Fue el primer escritor que reivindicó el idioma y las costumbres de su tiempo. Y probablemente el primero que empleó  “alma rusa” para englobar las particularidades del carácter.  Los pintores con sus bellos paisajes y los músicos con sus composiciones inspiradas en elementos tradicionales contribuyeron  a fortalecer el concepto creado.

Podemos definir el concepto “alma rusa” como  las particularidades de carácter y forma de pensar o ver el mundo de los rusos. Enumerar esas características comunes es lo realmente complicado.

Los rusos viven en un país enormemente grande, por el que han pasado muchas y diferentes civilizaciones en el que todas han dejado algo.  Añadimos su situación geográfica en un extremo de Europa y a medio camino de Asia. Circunstancias históricas y religiosas  que han  provocado un profundo aislamiento y unas duras condiciones climáticas.  Poco a poco un territorio que se ha convertido en un enorme país lleno de exotismo y misterio, diferente y desconocido para el resto de Europa.

Una vez definido el concepto y las circunstancias parece más fácil dedicarnos a encontrar esas características comunes a los individuos que nos digan en que consiste eso del “alma rusa”.

¿Cual es el punto común de los rusos que les hace diferentes a los demás individuos del planeta? una simple evidencia ¡los rusos viven en Rusia!.

Una literatura donde las palabras más repetidas son alma, destino, madre y patria. Motivos de manifestaciones culturales y artísticas que no parecen haber variado mucho  a través de los tiempos. Han servido para transmitir de generación en generación un fuerte amor a la tierra como seña de identidad grupal.

Los viejos eslavos descubrieron el secreto de la permanencia en estas tierras, también fueron conscientes de la dificultad de la supervivencia.  Ellos dejaron el legado de ese secreto a generaciones futuras. Sólo como tribu era posible sobrevivir.

Debieron pensar que sin la ayuda de la Diosa madre  debía hacerse imposible la permanencia del grupo. Sin la tribu,  el individuo era  incapaz de sobrevivir.  Ellos supieron marcar a fuego este concepto ancestral de madre tierra en cada individuo y encontraron la manera de transmitirlo.  Los padres de la cultura con sus obras se han encargado de mantenerlo vivo  a lo largo de los tiempos,  recordándolo y actualizándolo.

Aplicando este concepto al idioma es posible que explicar en que consiste el “alma rusa” sea mucho más fácil.

Voy a recurrir al aparentemente simple caso genitivo.  “Alma rusa” bien si utilizamos el matiz de complemento. Si aplicamos el matiz de propiedad ¡Alma de Rusia!…

“Alma de Rusia” ,  conjunto de  valores que marcan la sociedad en Rusia.  Cuando un ruso actúa según estos valores consideramos que posee “alma rusa”.

¡La gramática rusa! ¡Caso genitivo! . ¡Esos matices! ……debe ser cierto que  este idioma es algo más que una herramienta para comunicarse. Descifrar el “alma rusa” ahora parece un reto más fácil.

Noches de Moscú

Noches de Moscú es una canción compuesta  en 1955 por el compositor Vasily Soloviev Sedov y el poeta Mijail Matusovsky dedicada a la ciudad de Leningrado (San Petersburgo), pero no llegó a estrenarse. Dos años después, tras una adaptación en su letra sirvió de base musical en un documental sobre “Los juegos de la Juventud  de Moscú ” (Competición de diferentes disciplinas deportivas de categoría amateur y ámbito nacional).

En un principio, se ofreció el trabajo a uno de los más famosos cantantes del momento Mark Bernes. El solista rechazó la oferta por no gustarle la letra.  El actor del “Teatro del Arte de Moscú ” Vladímir Troshin fue el elegido para interpretar la canción.

La composición se convirtió en un éxito inmediato. Al poco tiempo traspasó fronteras y se hicieron diferentes adaptaciones a distintos idiomas.

En 1962 el “Dúo dinámico” presentó la versión española

En ruso o en español, la cante quien la cante, a mí me gusta igualmente.

Montañas sagradas

Leyendo las noticias del día dudo de las ventajas de pertenecer a la especie humana. Entre la ineptitud de aquellos que nos lideran, las desventuras de los que buscan una vida mejor lejos de su tierra, y la violencia que somos capaces de crear … Un poco de esperanza viene a endulzarme el café de la mañana.Enterrada en la dura roca, bajo las montañas del Cáucaso, se han encontrado los restos de una estructura construida por el hombre. Para investigar y no dañar dicha estructura, los arqueólogos deben recurrir para su estudio a una nueva técnica con muones”. Justifico mi ignorancia en física nuclear mientras pienso que el autor de la noticia tampoco debe saber que son los “muones” pero pienso que algo bueno deben hacer. Me sorprendo al leer que dicha estructura son los restos de un templo cristiano del siglo III.

Es de suponer que el templo antes mencionado se construyera de manera tan escondida dadas las circunstancias que se vivían por entonces, tiempos del Emperador Diocleciano que ve en la nueva religión la causa del declive del Imperio y acusa a sus seguidores de oponerse al poder de Roma intensificándose la persecución contra ellos.

Los grandes Titanes de roca bautizados ya por los escitas sirvieron de frontera natural para otros pueblos.  Algunos consideraron estos montes como el lugar donde el griego Zeus encadenó a Prometeo.  A lo largo de la historia  han sido habitadas por  escitas, partos, sasánidas, jázaros, hunos, ávaros, persas, otomanos, tártaros…

La zona de la que habla el artículo pasó a formar parte del imperio ruso durante el reinado del Gran Pedro, tras la guerra ruso -turca de 1710, aunque todavía se tendría que pagar con mucha sangre la soberanía definitiva.

La región donde se ha encontrado la Iglesia tan bien escondida por sus constructores se conoce con el nombre de Daguestán, palabra con raíces persas y túrquicas que significa “tierras de montañas”. El idioma ruso es la lengua vehicular de este territorio que apenas llega a los 3 millones de habitantes y que ocupa la décima parte de nuestra España.  En el moderno Daguestán conviven 14 lenguas habladas por las  diferentes etnias que allí conviven. Su capital, Derbent, es el lugar más “alejado del mundo donde habita el Ave Fénix” animal sagrado para los pueblos iranios.

Esta mezcla de idiomas, etnias y civilizaciones, es una característica común a todos los territorios del Cáucaso, bien como paso de movimientos migratorios, rutas comerciales o frontera de imperios.

A veces,  me pregunto si la famosa Torre de Babel no es realmente el Monte Elbrús (5.462 m.).  ¡Al fin y al cabo, el Ararat está cerca!.

La belleza de estas misteriosas tierras montañosas y su crisol cultural, han hechizado a gran parte de las figuras más relevantes de la cultura rusa. Las costumbres de sus enigmáticas gentes y sus cientos de manantiales han servido de fuentes de inspiración para escritores, músicos, pintores…

Tierras conquistadas en tiempos del Gran Pedro I.  La victoria sobre las tropas turcas fue todo un éxito de estrategia y valor de los cosacos originarios a  orillas del Dniéper.  Tras la derrota, el sultán Mehmed V escribió una carta a los peculiares soldados exigiendo su rendición. El Atamán cosaco decidió responder a la provocadora misiva. Ese momento es recogido por uno de los más grandes pintores rusos, I.Y. Repin. El contenido de esta carta no ha llegada a nuestros días, pero la tradición dice que la negativa a la propuesta estaba plagada de insultos y blasfemias con una gran dosis de humor, y sobre todo identificándose como hijos de la verdadera fe.

Naturaleza abrupta que rápidamente se convierte en escenarios idílicos donde algunos personajes literarios viven sus dramas y pasiones. El padre de la literatura rusa A.S. Pushkin viajó por ellas durante uno de sus destierros.  Naturaleza salvaje que describió en “El prisionero del Cáucaso”. Poema épico que posteriormente se convertiría en libreto de ópera, y ya en el siglo XX sirve de hilo conductor  para la comedia soviética “la prisionera del Cáucaso”, una crítica en clave de humor de viejas tradiciones como el secuestro de mujeres y los matrimonios forzados.

El escritor del romanticismo ruso M.I. Lérmontov, pasó en esas montañas gran parte de su infancia por motivos de salud y durante su edad adulta el exilio. Volvió a las que llamó “sus montañas sagradas” como oficial de Húsares donde vivió hasta su muerte.   Su obra está completamente impregnada del sabor de estos valles.

El gran   L. N. Tolstoi cumplirá con su obligación de noble ruso prestando servicio como oficial de artillería en Daguestán Este hecho impactará drásticamente en su vida y será una gran influencia en su literatura. Describirá  costumbres  y tradiciones en la novela “Hadji Murat”. Detalles de estas tierras pueden leerse  en muchas de sus obras.

Los exóticos ritmos de los fuertes tambores del Cáucaso cautivan a grandes compositores, influenciando en su obra, haciéndose notar en las bellas composiciones de Glinka, Rímski- Kórsakov, Músorgski o Borodin.

Debe ser que los rayos cósmicos quisieron colaborar en la formación de estas montañas dándoles el poder de caja de resonancia para absorber y repeler transformados los sonidos en todas direcciones. El pueblo lezguín, etnia mayoritaria en Daguestán, de religión islámica sunnita, cautiva con su música y sus bailes a las etnias vecinas. La lezguínka, un baile que cuenta con 2 versiones.  Una bailada en pareja donde los movimientos del hombre con sus brazos asemejan las alas de una fuerte y poderosa águila que se eleva sobre las montañas dominando los cielos frente a los movimientos suaves y elegantes de la bailarina  que dan vida a un bello y tranquilo cisne.   Este baile es descrito por Tolstoi en su novela “Guerra y Paz”, ejecutado por el matrimonio Rostov durante una fiesta en su hacienda.

Otra versión mucho más llamativa y conocida se baila solo por hombres. Su origen hay que buscarlo en antiguas guerras.  La lucha comenzaba con el sonido de los fuertes y rítmicos tambores para amedrentar el enemigo.  Los hombres, durante ese momento de concentración comenzaban a realizar movimientos a modo de entrenamiento, fortalecimiento y calentamiento de los músculos, al ritmo de los fuertes tambores. Siguiendo su eco, tanto el ritmo como la danza se han transmitido a través de los diferentes valles y montañas adaptándose al folklore tradicional de otras etnias. Cruzaron valles y montañas. Hoy en día existen tantas versiones de esta danza como etnias habitan el Cáucaso. Hay versiones que se baila con las manos libres, otras se bailan con espadas o cuchillos.

El sonido se propagó hasta llegar a la frontera del río Térek donde se asentaron las ortodoxas huestes cosacas. Al igual que el baile y su música, multitud de poemas escritos durante el siglo XIX, ambientados en estas tierras y sus duras guerras forman parte del acervo cultural del pueblo cosaco.

En estas montañas, ¿los muones tienen el mismo poder de propagación que el sonido de los tambores?

Cirilo y Metodio, padres del idioma

     En el siglo IX los Monjes bizantinos Cirilo y Metodio se fueron a pasear a los territorios del norte de Europa. Los 2 santos no parece que tuvieron muchos problemas de comunicación con los diferentes pueblos eslavos, ya que al haber nacido en Tesalónica hablaban un dialecto parecido. El problema llegó cuando quisieron escribirlo.

Sigue leyendo “Cirilo y Metodio, padres del idioma”

El nacimiento de una paloma

 

Las ciudades conservan tesoros durante siglos. A veces esos tesoros son motivos de disputa o víctimas de las guerras. En raras ocasiones son objeto de reconciliación.

¡Nóvgorod! el nombre de esta ciudad nos lleva directamente al pasado…

Enclave de antiguos eslavos, la ciudad de Nóvgorod La Grande ha sido desde su origen testigo de importantes hechos históricos. Escenario de las míticas aventuras de los Bagatir , antiguos héroes de  los cantares de gesta rusos. Protagonista  en  batallas contra invasores en las que Alejandro Nevsky ya invocó como aliado al general invierno y advirtió  lo que ocurriría a todo aquel visitante malintencionado de estas tierras: “El que a Rusia viene con espada, a espada caerá”. Vaticinio recordado siempre de una o de otra manera en varias ocasiones durante los últimos 1000 años . Protegida `primero por el panteón de los dioses eslavos como Svarog o Perún para luego encomendarse a un único Dios cristiano. Poseedora de una famosa biblioteca desgraciadamente desaparecida en alguna batalla. Cuna de una insólita y rebelde república que decretaría la obligación entre sus habitantes de conocer los secretos de la lectura y escritura incluso para las mujeres…

Paloma sobre la Cruz de Santa Sofía de Nóvgorod

Una simple enumeración  de hechos protagonizados por esta bella ciudad durante la Edad Media dan a entender el carácter e importancia que tuvo como centro político, social y religioso.

A finales del siglo X el Principe de Nóvgorod, el pagano Vladímir pasa a ser Gran Principe de Kiev, uniendo bajo su control los 2 principados y algunas tierras más. Para contraer matrimonio con una princesa bizantina se bautiza convirtiéndose al cristianismo. El Gran Príncipe Vladímir el Grande, en el año 988 declara el cristianismo la religión oficial de la Rus de Kíev. Fecha que pasa a considerarse en la historia como “El bautismo de Rusia”.

Todos estos hechos y algunos más son recordados el 8 de septiembre de 1862.  El motivo de la celebración;  los 1000 años transcurridos desde que El Varego Rúrik fundara la dinastía Rúrika al crear un asentamiento al que nombra “Ciudad de los Rúrik” en las cercanías de la actual ciudad de Nóvgorod.

La cuna de Rusia, un viejo asentamiento en el que se reunieron representantes de  eslavos, merios, kreviches…  pueblos campesinos que comenzaban a ampliar sus rutas comerciales y necesitaban protegerlas. Decidieron unificarse  y para organizarse pidieron ayuda a sus primos varegos que contaban ya con un germen de estado y sobre todo mantenían sus dominios perfectamente defendidos.

La familia imperial regresó al viejo Kremlim de Nóvgorod en 1862 para la celebración del aniversario de la llegada de Rúrik considerado el fundador del estado ruso. La ciudad  volvió a recuperar su importancia  durante unos días.  En recuerdo de los importantes momentos el Zar  Alejandro II había mandado construir un Monumento cuyo proyecto supervisó personalmente.

La escultura en forma de gigantesca campana está coronada con un ángel símbolo de la Iglesia Ortodoxa bendiciendo a una mujer arrodillada que representa a Rusia. Los relieves del nivel superior  representan las diferentes etapas del estado ruso, formación, zarato, imperio. En las figuras del nivel inferior aparecen los protagonistas, a veces anónimos, de la historia del país desde el año 868.

Durante los más de 200 años de invasiones tártaro-mongolas que azotaron la estepa rusa y que también se ven reflejados en la campana, el Príncipado de Nóvgorod permaneció libre.

La campana del milenio

Desgraciadamente el orgullo de los ciudadanos de Nóvgorod de ser considerada siempre rusa iba a verse dañado cuando casi 100 años después tuvo que ver ondeando en lo más alto de su Krémlim la ignominiosa bandera de la esvástica.

Desde agosto de 1941, la situación geográfica de la ciudad la convirtió en centro neurálgico de comunicaciones y transporte del Cuerpo de Ejércitos Norte de la Wehrmacht. Fundamental para el abastecimiento y agrupación de las tropas nazis.  Los soldados construyeron un ramal del ferrocarril directamente hasta su Krémlim con el fin de llevarse los valiosos tesoros artísticos de la ciudad acumulados desde hacía 1000 años por orden directa del Führer del III Reich.

El 20 de enero de 1944 fue liberada de su cautiverio por el Ejercito Soviético. Los soldados que arrancaron el estandarte de la esvástica encontraron la ciudad destruida y expoliada. El enorme Monumento del Milenio había sido gravemente dañado. Figuras arrancadas a martillazos, relieves por los suelos cubiertos de nieve…. Aún así, en plena contienda todavía, y por orden directa de Stalin, el monumento fue restaurado y se volvió a presentar reinaugurándose con motivo de las celebraciones del 7 de Noviembre de 1944, aniversario de la Revolución rusa. Afortunadamente hoy podemos admirarlo junto a otros tesoros artísticos recuperados y restaurados de los que es poseedora Nóvgorod la Grande.

Entre todos los tesoros de la vieja ciudad una antigua Iglesia guarda un secreto especial compartido con un lejano país llamado España.

  Santa Sofía de Nóvgorod fue consagrada como Catedral el 14 de septiembre de 1052. Mandada construir en el lugar donde estaba una pequeña Iglesia anterior por Vladímir El Grande, en agradecimiento al apoyo recibido por  los ciudadanos del principado y que le llevaron a la victoria sobre su hermano  Yaropolk.  Erigida en honor a su padre Yaroslavl el Sabio. Desde ese momento se convirtió en uno de los centros religiosos más importantes del país y hoy en día es la Catedral más antigua de Rusia. Sus 4 cúpulas plateadas y su central cúpula dorada han sido testigos de la historia. Su nombre de manera etimológica puede interpretarse como la Iglesia de la Sabiduría de Dios.

La Catedral desde su nacimiento siempre ha sido callado testigo de todo lo acontecido en el Príncipado. A finales del siglo XV,  el Príncipe de Moscú, Iván III El Grande, unificó bajo su control los territorios  de la antigua y rebelde  República de Nóvgorod . Después de duras batallas y enfrentamientos la ciudad sucumbió ante el joven principado de Moscú (1478).  El poderoso Príncipe de Moscovia pasó a controlar las llanuras nevadas del norte de Europa desde Laponia  a los Urales. Comenzaba así la unificación territorial  que acabaría con su nieto.  El nuevo zarato ruso nacía controlado por el Príncipe Riurka Iván IV,  su príncipe se conocerá con el nombre de  Zar de todas las Rusias.

Las leyendas cuentan que después de una de las duras batallas que tuvieron lugar en esos años una paloma se posó en la cruz de la dorada cúpula de Santa Sofía  y al ver la masacre y destrucción se convirtió en piedra. La creencia popular unió el destino de la ciudad con la permanencia de la paloma de piedra que actuaba como mensajera de la sabiduría divina.

Continúa en “Los malos tiempos”

 

 

A %d blogueros les gusta esto: